
El marquesado de Villamayor de las Ibernias es un título nobiliario español creado por el rey Felipe III mediante real decreto de 18 de marzo de 1617 y real despacho de 7 de abril del mismo año.
Concesión
Fue otorgado a Francisco Pacheco de Córdoba y Bocanegra, adelantado de Nueva Galicia en la Nueva España, caballero de la Orden de Santiago y señor de Villamayor de las Ibernias, jurisdicción que había adquirido en 1613. La concesión del título se inscribe en el contexto de consolidación de élites vinculadas a la administración americana y a la nobleza de servicio de la Monarquía Hispánica.
Rehabilitación del título
El título fue rehabilitado en 1918 por el rey Alfonso XIII a favor de:
María Luisa Cotoner y Álvarez de las Asturias Bohórques, quien pasó a ostentar el título de XIII marquesa de Villamayor de las Ibernias, acumulando asimismo otras dignidades, entre ellas la de marquesa de Bélgida.
Línea sucesoria (siglos XIX–XXI)
La evolución contemporánea del título refleja los procesos característicos de concentración patrimonial y transmisión colateral propios de la alta nobleza española:
José Álvarez de las Asturias Bohorques y Belvís de Moncada (Madrid, 1822–1852),
XI marqués de Villamayor de las Ibernias, VI marqués de Bélgida, XIX marqués de Vallhermoso de Tajuña y XVII marqués de Mondéjar (grande de España), además de otros títulos como conde de Tendilla y de Sallent.
Contrajo matrimonio con su prima hermana Luisa Álvarez de las Asturias Bohorques y Giráldez.
Le sucedió su hijo:
Íñigo Álvarez de las Asturias Bohorques (1851–1883),
XII marqués de Villamayor de las Ibernias, VII marqués de Bélgida y XVIII marqués de Mondéjar.
Falleció sin descendencia, sucediéndole su sobrina:
María Luisa Cotoner y Álvarez de las Asturias Bohorques (1879–1948),
XIII marquesa de Villamayor de las Ibernias, VIII marquesa de Bélgida, XI marquesa de Adeje (rehabilitado en 1918), IX marquesa de Orellana la Vieja (rehabilitado en 1918) y XVI condesa de Villardompardo.
Era hija de María del Carmen Álvarez de Asturias Bohorques y de José Cotoner y Allendesalazar, perteneciente a la destacada casa mallorquina de los Cotoner.
Casó con su primo hermano José Fernando Cotoner y de Veri, VIII marqués de Ariany.
Le sucedió su hijo:
Alonso Cotoner y Cotoner (n. 1917),
XIV marqués de Villamayor de las Ibernias y conde de Sallent.
Le sucedió su sobrino:
Íñigo Alfonso Cotoner y Martos (n. 1943),
XV marqués de Villamayor de las Ibernias, XX marqués de Mondéjar, conde de Tendilla, conde de Sallent y vizconde de Ugena.
Hijo de Nicolás Cotoner y Cotoner y de María de la Trinidad Martos y Zabalburu, V vizcondesa de Ugena.
Contrajo dos matrimonios y procedió a la distribución de varios títulos entre sus descendientes.
En el marquesado de Villamayor de las Ibernias le sucedió su hija primogénita:
Olimpia Cotoner y Vidal (n. 1969),
XVI marquesa de Villamayor de las Ibernias.
Contrajo matrimonio con Alfonso Díez de Rivera y Elzaburu, IV marqués de Huétor de Santillán y VI conde de Sanafe.
Consideración histórica
El devenir del marquesado pone de manifiesto un claro proceso de acumulación, concentración y redistribución de títulos entre varias casas nobiliarias de primer orden, especialmente:
la casa de los Álvarez de las Asturias Bohorques,
la casa de los Cotoner,
y la casa de los Mondéjar.
Asimismo, se observa una reiterada sucesión colateral —a través de sobrinos, primos y líneas indirectas—, fenómeno frecuente en la alta nobleza española ante la extinción de líneas directas, lo que favoreció la continuidad de los títulos dentro de un círculo restringido de linajes.
Adaptación: Francisco Fernández de Córdoba y Rivero