
Brindis por España y memoria de los Tercios
Fueron durante más de un siglo el símbolo de la infantería española y del poder de la Monarquía Hispánica en Europa. Sus soldados marchaban entre rezos, disciplina y sacrificio, convencidos de servir a Dios, al Rey y a España. Antes de las batallas se confesaban, asistían a misa y encomendaban su vida a Santiago y a la Virgen.
Aquella tradición militar quedó unida para siempre al linaje Fernández de Córdoba, creadores de las bases de la moderna infantería española durante las campañas de Italia. Su figura representó el honor, la disciplina y la lealtad que después heredaron los Tercios en Flandes, Italia y el Mediterráneo.
Muchos de aquellos soldados eran segundones de casas nobles, hidalgos sin fortuna o hombres que buscaban honra en los campos de batalla europeos. De ellos nació la expresión “poner una pica en Flandes”, símbolo del esfuerzo y sacrificio de España en aquellos siglos.
Ese espíritu quedó reflejado siglos después en el célebre “Brindis por España”:
“No os preguntarán por mí,
que en estos tiempos a nadie
le da lustre haber nacido
segundón en casa grande;
pero si pregunta alguno,
bueno será contestarle
que, español, a toda vena,
amé, reñí, di mi sangre,
pensé poco, recé mucho,
jugué bien, perdí bastante
y no quise salir del mundo
sin poner mi pica en Flandes”.
Y el inmortal brindis:
“¡Por España!
y el que quiera defenderla,
honrado muera.
Y el traidor que la abandone,
no tenga quien le perdone,
ni en Tierra Santa cobijo,
ni una cruz en sus despojos,
ni las manos de un buen hijo
para cerrarle los ojos”.
Que nunca se pierda la memoria de aquellos hombres que sirvieron con fe, honor y lealtad bajo las banderas de España, y cuyo espíritu sigue formando parte de la historia y memoria del linaje Fernández de Córdoba.
Adaptación: Francisco Fernández de Córdoba y Rivero.
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