
Petit Palace Savoy Alfonso XII, ubicación y contexto urbano.
Este hotel situado en la calle Alfonso XII n.º 18, frente al Parque del Retiro, está insertado en un entorno de alto valor urbanístico, histórico y arquitectónico en Madrid.
La calle Alfonso XII marca el límite norte del parque y fue trazada como prolongación del “paseo del Rey”, “calle de Granada”, transformando la manzana en un barrio de residencia burguesa de finales del siglo XIX y principios del XX.
El edificio original fue construido para Francisco Fernández de Córdoba, conde de la Puebla del Maestre, según proyecto del arquitecto Victoriano Ortiz Fernández, en el año 1918.
Se trata pues de una casa-palacio de la aristocracia vinculada al linaje de los Fernández de Córdoba, lo que coincide plenamente con su interés genealógico e histórico.
Evolución del edificio.
El programa original consistía en una residencia palaciega de gran nivel para el conde, en una zona de alto estatus.
En su origen constaba de pocos pisos (cuatro) y con distribución propia de palacio: planta noble, servicio arriba, planta baja de acceso y cochera.
Con el tiempo, fue reformado y ampliado en 1957, bajo proyecto de Francisco Lencina López, ampliándose el número de plantas (hasta ocho) pero respetando la fachada y carácter palaciego.
Más recientemente, el edificio es seleccionado para uso hotelero: la cadena “Petit Palace” lo arrendó para convertirlo en un hotel boutique.
El palacete representa la transición urbana de Madrid hacia la expansión del Ensanche Decimonónico, donde las élites aristocráticas y la alta burguesía construían grandes residencias en manzanas junto al Retiro.
Además, el edificio conserva elementos que nos hablan de ese pasado de residencia, incluso después de la transformación en hotel: entradas de carruajes, esquinas prominentes, referencias a vivienda palaciega.
Dado que fue construido por un miembro de la familia Fernández de Córdoba (conde de la Puebla del Maestre), el edificio constituye un testimonio material de la presencia arquitectónica de ese linaje en Madrid a comienzos del siglo XX.
Estado actual.
Hoy el palacete funciona como hotel boutique, adaptado al alojamiento moderno pero conservando la fachada, ubicación y muchas referencias históricas.
El hotel destaca por sus vistas al Retiro y por su localización privilegiada, lo que permite al visitante percibir la continuidad entre residencia aristocrática y uso contemporáneo.
Así, aquel palacete frente al Retiro que hoy es un hotel de lujo, no fue solo una vivienda señorial, sino una declaración de continuidad y orgullo familiar, levantada en un tiempo en que la aristocracia madrileña transformaba sus antiguos títulos en piedra, mármol y memoria urbana.
Adaptación: Francisco Fernández de Córdoba y Rivero.
fferyri@gmail.com