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Lope de Figueroa y Pérez Barradas. Su trayectoria abarca campañas en Italia, Flandes y el Mediterráneo, episodios que reflejan la expansión española y la audacia de los tercios, inspirando a cronistas y dramaturgos del Siglo de Oro.
DON LOPE DE FIGUEROA (1520–1585): MILITAR, FUNDADOR DEL TERCIO «CÓRDOBA» Y PERSONAJE INMORTAL DEL TEATRO ESPAÑOL Compartimos la figura de Don Lope de Figueroa, insigne militar español, cuyas raíces familiares lo conectan con casas nobles andaluzas, entre ellas los Pérez de Barradas, los Zapata Ponce de León y por afinidad y linaje territorial, con ramas emparentadas de los Fernández de Córdoba.
Orígenes y familia.
Don Lope nació en Guadix (Granada) en 1520, hijo de Francisco Pérez de Barradas y Atuguía y de Leonor de Figueroa y Zapata Ponce de León. Ambos pertenecientes a ilustres familias con ancestros directos con los Duques de Feria, Graena, Arcos, casa todas ellas interconectados con la casa de Córdoba por múltiples vías matrimoniales y nobiliarias.
Se distinguió como un comandante valiente y disciplinado, luchando bajo las órdenes del Duque de Alba, de Don Juan de Austria y del marqués de Santa Cruz, participando en campañas de Italia, Flandes, África y la decisiva batalla de Lepanto (1571).
1.- Fundador del Tercio de Córdoba (1566).
En 1566, por orden de Felipe II, Don Lope fundó el Tercio de Figueroa, una unidad de infantería que con el tiempo se convertiría a partir del 01 de enero del 2016 en el Regimiento Acorazado Córdoba n.º 10, conocido por » El Sacrificado», una de las unidades militares más antiguas de Europa, en la actualidad ubicado en Cerro Muriano (Córdoba). Perteneciendo a la Brigada «Guzmán el Bueno».
Aunque se trataba de un cuerpo de infantería, fue concebido como unidad embarcada, y de ahí proviene el ancla que figura en su escudo actual, junto las tres fajas de gules en campo de oro (casa Córdoba).
Recibe su bautismo de fuego naval, bajo las ordenes de su fundador, en la batalla de Lepanto, el 07 de octubre de 1571. Y entre los años 1572 al 1574, contó en sus filas con el soldado D. Miguel de Cervantes y Saavedra. Durante siglos, combatieron como infantería de marina en galeras y campañas costeras del Mediterráneo, enfrentándose a turcos, berberiscos y enemigos de la Corona en plazas clave como Nápoles, Túnez, Orán y Malta.
Este regimiento ha participado desde entonces en los grandes conflictos que forjaron el Imperio español, manteniéndose en activo hasta nuestros días, con más de 450 años de historia.
2.- Hombre de honor y justicia: Personaje clave en la literatura del Siglo de Oro.
La figura de Don Lope de Figueroa inspiró al dramaturgo Pedro Calderón de la Barca para su célebre obra El alcalde de Zalamea. En ella, aparece como el superior del capitán Don Álvaro de Ataide, quien comete un abuso de poder contra una joven aldeana.
Don Lope, al enterarse del crimen y de que el alcalde Pedro Crespo ha hecho justicia con rigor, no castiga al alcalde, sino que lo respalda, al entender que ni el rango militar ni la nobleza eximen a nadie de la ley.
Este gesto, cargado de simbolismo, representa una idea fundamental del pensamiento político del siglo XVII: el militar virtuoso respeta el honor y la justicia, incluso cuando provienen de un humilde alcalde.
Don Lope aparece, así como el modelo del buen militar, que antepone el deber, el equilibrio y la justicia al privilegio o el corporativismo. La obra fue un éxito no solo por su tensión dramática, sino porque reflejaba un conflicto real entre jurisdicciones civiles y militares en tiempos de Felipe II.
“Al Rey, la hacienda y la vida se ha de dar; pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios.”.
Este mensaje resume el carácter de la obra y la España de los Austrias: un equilibrio entre la obediencia militar, la justicia y el honor personal.
Muerte y legado.
Don Lope falleció en Monzón de Aragón el 28 de agosto de 1585, víctima de la peste. Fue enterrado en el convento de San Francisco de Guadix. Dejó como heredero a su hermano, Don Fernando Pérez de Barradas y Figueroa, perpetuando el linaje y el mayorazgo.
La figura de Don Lope de Figueroa es un puente entre la realidad histórica y la leyenda literaria. Su espíritu, forjado en el campo de batalla y elevado por el teatro, permanece como símbolo del honor, el deber y la justicia. Digno miembro del linaje Fernández de Córdoba, cuyos principales valores se encuentran bien reflejados en distintas obras del Siglo de Oro español, su vida y ejemplo representan la esencia del caballero que sirve a la patria con la espada, pero también con la razón y la rectitud.
Adaptación: Francisco Fernández de Córdoba y Rivero.
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